Un molar neandertal revela el posible primer tratamiento dental de la historia

por Yahel Montes

Un diente con una historia muy precisa

Durante años, la imagen de los neandertales ha variado entre dos extremos: por un lado, la caricatura del humano fuerte y tonto; por el otro, una especie humana extinta que cada vez se parece más a nosotros en conducta, técnica y vida social. El nuevo estudio sobre un molar hallado en la cueva de Chagyrskaya, en las montañas de Altái, Siberia, empuja con fuerza hacia la segunda versión. El diente, de unos 59,000 años de antigüedad, muestra un orificio profundo que llega hasta la cámara pulpar, la zona interna donde están los nervios y vasos sanguíneos del diente. Según los autores, no se trata de un daño cualquiera, sino de una intervención deliberada para quitar tejido infectado.

Lo que vuelve interesante este hallazgo no es solo la edad del molar, sino la forma en que fue modificado. La cavidad tiene marcas microscópicas y una geometría que encaja con el uso de una herramienta lítica fina, probablemente de piedra, y no con una fractura natural. El artículo de Science News resume que el agujero fue tallado “desde la corona hasta cerca de las raíces”, mientras que el estudio en PLOS One concluye que la concavidad tiene un origen antropogénico, es decir, producido por acción humana. Eso lo convertiría en la evidencia más antigua conocida de una intervención dental invasiva.

Cómo separar un golpe accidental de una cirugía prehistórica

La duda razonable era obvia: ¿cómo saber que alguien “operó” el diente y no que se rompió solo con el paso del tiempo? Ahí es donde el trabajo gana peso. Los investigadores no solo se quedaron con una observación visual; combinaron análisis macroscópicos, microscópicos y microtomográficos, y después compararon el patrón del molar con marcas creadas experimentalmente en dientes modernos. Según el equipo, los surcos y estrías coinciden con los que deja el uso de un perforador lítico girado o rotado sobre el esmalte y la dentina.

El contexto arqueológico también ayuda. La pieza apareció en Chagyrskaya Cave, un sitio donde se han encontrado herramientas de piedra de la misma época, incluidas piezas de jaspe, un tipo de cuarzo que se prestaría bien para un trabajo de precisión. En el comunicado de PLOS, los autores explican que el procedimiento habría permitido remover tejido dañado y aliviar el dolor de la infección. Además, el diente muestra rastros de uso posterior al tratamiento: desgaste antemortem, es decir, desgaste que solo ocurre mientras la persona seguía viva. Ese detalle sugiere que la intervención no fue un gesto aislado ni puramente simbólico, sino algo que funcionó lo suficiente como para que el individuo siguiera masticando con esa muela.

Evidencia real de la muela descubierta

El experimento que puso a prueba la hipótesis

Una de las partes más convincentes del estudio es que no se quedó en el “parece que”. Los autores intentaron reproducir la marca sobre dientes modernos usando fragmentos pequeños de jaspe semejantes a los que se han encontrado en la cueva. En esa réplica experimental, obtuvieron lesiones muy parecidas a las del molar neandertal. La investigación publicada en PLOS One sostiene que esa comparación valida la interpretación de una perforación deliberada realizada antes de la muerte del individuo.

Scientific American añade un detalle muy humano a la historia: una de las investigadoras usó incluso un molar propio, extraído previamente, para probar la técnica. Ese tipo de recreación no prueba por sí solo la interpretación final, pero sí ayuda a responder una pregunta central en arqueología experimental: ¿puede una herramienta simple producir exactamente este tipo de rastro? En este caso, la respuesta parece ser sí. Aun así, la cuestión sigue abierta a revisión, porque en ciencia una réplica convincente no elimina por completo otras posibilidades.

¿Qué nos dice esto sobre los neandertales?

Si la interpretación principal es correcta, el dato va mucho más allá de un simple “mundo prehistórico con dentistas improvisados”. Para realizar ese procedimiento hacía falta identificar que el dolor venía del propio diente, entender que eliminar el tejido enfermo podía aliviarlo y tener la destreza manual suficiente para perforar una zona muy pequeña sin romper todo el molar. En la cobertura de Reuters, la autora principal del estudio explica que eso implica diagnóstico, selección de herramienta y control fino del movimiento. En otras palabras: no se trató de una reacción al azar, sino de una intervención planeada.

Ese punto toca una discusión vieja sobre los neandertales. Durante mucho tiempo se les retrató como seres menos complejos que Homo sapiens, pero los hallazgos acumulados en las últimas décadas han cambiado bastante esa imagen. Ya se sabía que usaban palillos para limpiar los dientes y que posiblemente recurrían a plantas medicinales; también se habían encontrado rastros de cuidado a individuos heridos o enfermos. La novedad aquí es que ese tipo de conductas preventivas o de apoyo pasan a un plano más invasivo: no solo limpiar o cuidar, sino intervenir directamente sobre el tejido infectado.

El dolor, la comunidad y una medicina muy anterior a la nuestra

Otro detalle importante es que este tipo de tratamiento probablemente no pudo hacerlo el mismo individuo sobre sí mismo con facilidad. Science News señala que la operación sugiere una intervención por parte de otra persona, lo que encaja con la idea de comunidad y cuidado mutuo entre neandertales. Reuters también recoge la idea de que el procedimiento habría sido doloroso, y que sin anestesia ni herramientas modernas habría requerido una tolerancia notable al sufrimiento. El estudio, además, encuentra en el mismo sitio otras señales de caries y de uso de palillos dentales, lo que pinta una población que lidiaba con la salud oral de forma más activa de lo que normalmente imaginamos.

En esa lectura, el molar no solo habla de odontología primitiva, sino también de una forma temprana de medicina práctica. El objetivo habría sido muy concreto: quitar el tejido enfermo para reducir la presión y el dolor dentro del diente. El punto de comparación más cercano en humanos modernos sigue estando bastante más tarde: el antiguo registro de tratamiento dental en Homo sapiens, según Reuters y Science News, databa de hace unos 14,000 años en Italia, más de 40,000 años después que este caso neandertal. Si la nueva interpretación se sostiene, eso obliga a retrasar mucho la historia conocida de la odontología invasiva.

Lo que todavía no está cerrado del todo

No todos los especialistas están convencidos al cien por ciento. Scientific American recoge la postura de investigadores que piden cautela: una de las dudas es que el agujero pudiera haberse originado por un traumatismo accidental, y que después el diente se hubiera ido deteriorando con el tiempo. Otros proponen que las marcas puedan corresponder a un uso menos agresivo, como un palillo o una herramienta para limpiar restos de comida atrapados, en lugar de una perforación propiamente médica. Ese tipo de objeciones no derriban el hallazgo, pero sí le ponen el freno sano que exige cualquier lectura arqueológica seria.

Aun con ese margen de discusión, el conjunto de evidencias es grande: la morfología del orificio, la microtextura de las paredes, la comparación experimental, la presencia de herramientas apropiadas en la cueva y el desgaste posterior del diente forman una cadena de argumentos difícil de ignorar. El propio artículo de PLOS One remata que se trata de la evidencia más antigua documentada de intervención invasiva sobre caries, y que revela una capacidad neandertal para actuar con intención terapéutica hace unos 59,000 años. En arqueología, pocas veces un molar cargado de dolor termina diciendo tanto sobre la inteligencia de una especie.

Referencias

  • Zubova, A. V., Zotkina, L. V., Olsen, J. W., Kulkov, A. M., Moiseyev, V. G., Malyutina, A. A., et al. “Earliest evidence for invasive mitigation of dental caries by Neanderthals.” PLOS One, 21(5), e0347662, 2026. Click para ver
  • Howlett, J. “Were the first dentists Neanderthals?” Scientific American, 2026. Click para ver
  • “First evidence of Neandertal dentistry found in ancient molar.” Science News, 2026. Click para ver
  • “Neanderthal dentists used stone drills to treat cavities nearly 60,000 years ago.” EurekAlert! / PLOS, 2026. Click para ver
  • Reuters, “Tooth from Siberian cave reveals Neanderthal dental surgery,” 2026. Click para ver

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