Agujeros negros y enanas blancas: Una danza mortal en el espacio profundo

por Mixtecnautas

El 2 de julio de 2025, el cielo nocturno reveló un secreto que la humanidad llevaba décadas intentando descifrar. A miles de millones de años luz, un objeto oscuro y masivo, un “eslabón perdido” en la evolución del universo, decidió “romper su ayuno”. El resultado fue EP250702a, un evento de una potencia tan descomunal que ha obligado a los astrónomos a replantearse lo que sabemos sobre la muerte estelar.

¿Quienes detectaron la señal?

La detección de este fenómeno no fue obra del azar, sino de una red global y espacial de tecnología de vanguardia. El protagonista indiscutible fue la misión Einstein Probe (EP), un satélite diseñado para captar eventos transitorios (fenómenos que aparecen y desaparecen rápidamente).

Descripción del satélite Einstein Probe. Crédito de la imagen por la ESA.https://www.esa.int/Space_in_Member_States/Spain/Lanzamiento_de_una_innovadora_mision_de_rayos_X_con_una_optica_inspirada_en_los_ojos_de_la_langosta

El Telescopio de Rayos X de Campo Amplio (WXT) de la misión EP, que utiliza una innovadora óptica de “ojo de langosta” para vigilar grandes áreas del cielo simultáneamente, fue el primero en dar la alarma. Casi al mismo tiempo, el Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi de la NASA registró una serie de intensos estallidos de rayos gamma.

Una vez localizada la señal, otros instrumentos entraron en acción para no perder detalle:

  • FXT (Follow-up X-ray Telescope): El telescopio de seguimiento de la misión Einstein Probe, que observó cómo el brillo de la fuente se desvanecía cien mil veces en apenas 20 días.
  • VLT (Very Large Telescope): Desde Chile, este gigante terrestre ayudó a situar el evento en las afueras de una galaxia distante.
  • Swift y otros observatorios: En múltiples longitudes de onda (desde radio hasta óptico), confirmaron que no se trataba de una explosión convencional.
Figura 1. Representación artística del satélite Einstein Probe capturando un agujero negro intermedio, desintegrando una enana blanca y generando un chorro relativista. Crédito de la imagen: Centro Científico Einstein Probe, Observatorios Astronómicos Nacionales, CAS / Sci Visual.
Representación artística del satélite Einstein Probe capturando un agujero negro intermedio, desintegrando una enana blanca y generando un chorro relativista. Crédito de la imagen: Centro Científico Einstein Probe, Observatorios Astronómicos Nacionales, CAS / Sci Visual.

La Anatomía de un Desastre Cósmico

Lo que hace a EP250702a único es la secuencia de los hechos. Normalmente, los estallidos de rayos gamma ocurren de forma súbita. Sin embargo, el WXT detectó una emisión de rayos X persistente un día antes de la gran explosión.

«Esta señal temprana es crucial», explica el Dr. Dongyue Li, investigador principal del estudio. «Nos indica que no estábamos ante un estallido de rayos gamma ordinario, sino ante algo mucho más complejo».La explicación más sólida es un Tidal Disruption Event (TDE). Imagine una enana blanca —un objeto del tamaño de la Tierra pero con la masa del Sol— acercándose demasiado a un agujero negro. La gravedad del agujero negro es tan intensa en un lado de la estrella que en el otro, que literalmente la “estira” hasta convertirla en un filamento de gas, un proceso que los científicos llaman poéticamente espaguetización.

El Eslabón Perdido: Agujeros Negros de Masa Intermedia

Hasta ahora, la ciencia conocía bien a los agujeros negros de “bolsillo” (masa estelar) y a los “monstruos” (supermasivos). Pero los agujeros negros de masa intermedia (IMBH), aquellos que tienen entre 100 y 100,000 veces la masa del Sol, eran simples sombras en las ecuaciones.

EP250702a es la “huella dactilar” de uno de estos escurridizos objetos. Debido a su densidad extrema, una enana blanca solo puede ser despedazada por un agujero negro de este rango de masa. Si el agujero negro fuera más grande, se tragaría a la estrella entera sin romperla; si fuera más pequeño, no tendría fuerza suficiente para destruirla tan rápido.

Frame de una simulación de un Black Hole Tidal Disruption Event. Créditos: NASA. Ver simulación en https://science.nasa.gov/asset/hubble/black-hole-tidal-disruption-event/

Un Banquete con “Jet” Relativista

El agujero negro no solo devoró a la estrella, sino que “escupió” parte de ella. Al succionar la materia, se formó un chorro o jet relativista: un cañón de partículas lanzadas casi a la velocidad de la luz que atravesó el espacio, generando la radiación captada por el telescopio Fermi.

Con el paso de los días, la señal cambió de color cósmico: de una radiación violenta y “dura” a una más tenue y “suave”, señal de que el festín estaba terminando y los restos de la estrella formaban un disco incandescente alrededor del agujero negro.

Impresión artística de un núcleo galáctico activo (AGN) en el cual se puede ver el jet o chorro. Créditos: Juan Carlos Algaba. https://www.almaobservatory.org/es/audiencias/el-eht-revela-nuevos-datos-de-los-chorros-procedentes-de-agujeros-negros-supermasivos/

¿Por qué nos importa este evento?

Este descubrimiento abre una nueva era en la astronomía:

  1. Censo de Agujeros Negros: Por fin tenemos una forma fiable de encontrar los agujeros negros medianos que se esconden en las galaxias.
  2. Ondas Gravitacionales: Estos eventos son los candidatos perfectos para ser detectados por futuras misiones espaciales como LISA, que “escucharán” las vibraciones en el espacio-tiempo producidas por estos choques.
  3. Evolución Galáctica: Entender cómo crecen estos agujeros negros nos ayuda a comprender cómo se formaron las galaxias que vemos hoy, incluida la nuestra.

EP250702a nos recuerda que el universo es un lugar dinámico y, a veces, violento, donde incluso las estrellas más densas pueden ser convertidas en un destello de luz por la fuerza invisible de la gravedad.

Este artículo de divulgación se basa en la investigación “A fast powerful X-ray transient from possible tidal disruption of a white dwarf”, publicada en Science Bulletin, Volume 71, Issue 3 (2026).

Referencias:

Dongyue Li et. al. A fast powerful X-ray transient from possible tidal disruption of a white dwarf, Science Bulletin, Volume 71, Issue 3,2026,Pages 538-546,ISSN 2095-9273, https://doi.org/10.1016/j.scib.2025.12.050.

Hong Kong Institute of  Astronomy and Astrophysics. (2026, 10 de febrero). HKU Astrophysicists Contribute to Interpreting a Possible First-Ever Einstein Probe Observation of a Black Hole Tearing Apart a White Dwarf. https://hkiaa.hku.hk/news/20260210-2/

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