Detectan un viento en el agujero negro del centro de la Vía Láctea

Un hallazgo que llevaba décadas pendiente

Durante años, los astrónomos sospecharon que Sagitario A*, el agujero negro supermasivo del centro de la Vía Láctea, no solo atrae gas hacia sí: también expulsa parte de ese material al espacio. Esa idea estaba bien respaldada por la teoría y por lo que se observa en otras galaxias, pero en nuestra propia galaxia faltaba la prueba directa. Ahora, un equipo de Northwestern University dice haber encontrado por fin la huella de ese viento, usando datos de ALMA y del observatorio de rayos X Chandra. El resultado se publicó en The Astrophysical Journal Letters.

Lo que vieron no fue una corriente visible como tal, sino una cavidad en forma de cono dentro del gas frío que rodea al agujero negro. Esa zona vacía aparece donde ALMA detecta gas molecular frío y donde Chandra, en cambio, encuentra gas caliente que llena el mismo espacio. Para los autores, la explicación más coherente es que un viento lanzado desde Sagitario A* barrió o calentó ese gas.

Qué es exactamente lo que encontraron

El dato central del estudio es una imagen mucho más limpia del entorno inmediato de Sagitario A*. Los investigadores combinaron cinco años de observaciones de ALMA para mapear el gas frío, sobre todo monóxido de carbono, dentro de un radio de aproximadamente un parsec, es decir, unos tres años luz alrededor del agujero negro. Después retiraron con mucho cuidado la emisión radio del propio Sagitario A*, que cambia con el tiempo y dificultaba ver estructuras débiles.

Al hacerlo apareció una cavidad grande, abierta hacia fuera, que no encaja bien con una simple distribución aleatoria de gas. El equipo calcula que esa estructura podría extenderse hasta 6.5 años luz, aunque el tamaño exacto todavía no está cerrado porque la cavidad se sale del campo de visión de las observaciones. En paralelo, la imagen de Chandra muestra gas muy caliente ocupando el mismo lugar, lo que refuerza la idea de que ahí actuó un flujo de salida desde el agujero negro.

La resolución del mapa también fue importante. Según Northwestern y el NRAO, el nuevo procesamiento de datos produjo una imagen del gas frío que es 100 veces más profunda y 80 veces más nítida que mapas anteriores de esa región. En otras palabras: no cambiaron la física del fenómeno, pero sí la capacidad de verlo con claridad.

Por qué un agujero negro también empuja materia

La idea de que un agujero negro lanza materia hacia afuera puede sonar rara al principio, pero no contradice su naturaleza. El punto no es que “escape” algo del interior del agujero negro, sino que el gas que está alrededor, antes de cruzar el punto de no retorno, puede calentarse y acelerarse tanto que parte de él salga despedido. Eso puede tomar la forma de un viento, ancho y disperso, o de un chorro estrecho y colimado.

El propio equipo lo explica de manera directa: a medida que el gas gira y cae hacia Sagitario A*, gana velocidad y energía. No todo ese material termina dentro del agujero negro; una fracción se recalienta, se comprime y acaba expulsada. En este caso, la señal apunta más a un viento que a un chorro. La diferencia importa: los chorros son más estrechos, mientras que los vientos ocupan un volumen más amplio y modifican el entorno de otra manera.

La comparación con el clima terrestre ayuda bastante. Mark Gorski, coautor del estudio, describió el fenómeno como una brisa más que como un huracán. No parece un episodio capaz de rehacer por completo el centro galáctico hoy mismo, pero sí confirma que Sagitario A* no está quieto. Aunque esté en una fase tranquila, sigue moviendo materia a su alrededor.

Qué cambia para entender el centro de la Vía Láctea

Esta observación es importante porque el centro galáctico es una zona difícil de estudiar. La vemos a través de una gran cantidad de gas, polvo y estructuras ionizadas que ensucian la imagen. Elena Murchikova, que co-lideró el trabajo, señaló que para observar nuestro agujero negro hay que mirar a través del plano de la galaxia, y eso complica mucho la lectura de cualquier señal débil. Justamente por eso el nuevo mapa tiene valor: por primera vez la región quedó lo bastante limpia para sacar la firma del viento.

Ese viento también ayuda a entender por qué el centro de la Vía Láctea no se comporta como una “fábrica” de estrellas al ritmo que uno esperaría. El entorno tiene gas frío suficiente para formar estrellas, pero también está sometido a una mezcla de calor, turbulencia y radiación que complica ese proceso.

También aporta contexto sobre la historia del agujero negro. Sagitario A* tiene una masa de unas 4 millones de veces la del Sol y está a unos 26,000 años luz de la Tierra. No es el más violento de los agujeros negros supermasivos conocidos, pero sí el más cercano que podemos estudiar con bastante detalle. Detectar su viento permite comparar al centro de la Vía Láctea con agujeros negros más activos en otras galaxias, donde los outflows ya se habían visto antes.

¿Por qué tardó tanto en aparecer esto?

La razón principal fue técnica. En otras galaxias es más fácil ver fenómenos extremos porque los núcleos activos suelen ser más brillantes y más violentos. En cambio, Sagitario A* está en una fase relativamente tranquila. Durante años, los modelos sugerían que debía existir algún tipo de viento, pero las observaciones no alcanzaban la calidad necesaria para demostrarlo con claridad.

El nuevo estudio se apoya en una combinación poco común: largas series de datos, una región observada con una resolución muy alta y un procesamiento cuidadoso para sustraer la propia señal del agujero negro.

A futuro, el hallazgo sirve como punto para estudiar mejor cómo un agujero negro de actividad moderada afecta a su vecindario. No todos los agujeros negros supermasivos están en modo caos todo el tiempo; muchos pasan largos periodos tranquilos, con episodios de actividad más suave. Sagitario A* parece entrar en esa categoría, y el viento recién detectado ayuda a entender qué hace durante esas fases.

Referencias

  • Gorski, M., Murchikova, E., et al. «Found: Milky Way black hole’s missing wind.» Northwestern University, 2026. Click para ver
  • «Milky Way’s Black Hole Finally Caught ‘Breathing’.» .National Radio Astronomy Observatory, 2026. Click para ver
  • Dunham, W. «Wind from Milky Way’s supermassive black hole is finally discovered.» Reuters, 2026. Click para ver
  • Chandra X-ray Observatory. «Milky Way’s Black Hole Finally Caught ‘Breathing’.» 2026. Click para ver
  • ALMA Observatory. «ALMA Finally Catches the Milky Way’s Black Hole ‘Breathing’.» 2026. Click para ver

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