El átomo es un concepto que ha rondado la mente de los seres humanos desde hace milenios. Fue Demócrito quién en un ejercicio mental, propuso la idea del “Ladrillo# de la realidad, aquel que formaría todas y cada una de las cosas de nuestro universo.
Su reflexión era sencilla: Si comenzáramos a dividir la materia una y otra vez, llegaría el punto en donde el producto resultante ya no se podría dividir, ese sería el átomo, que significa “indivisible”. Su lógica era sencilla pero precisa, hoy sabemos que toda la materia esta compuesta de pequeñas partículas que les dan sus propiedades y también sabemos que se puede dividir y fusionar y aprovechar la energía resultante.
Hoy sabemos que el verdadero átomo es tan pequeño, que es casi imposible observarlo ya que nuestra visión, y de la mayoría de nuestros sensores, capturan los fotones que chocan y rebotan contra la materia. Entonces capturar algo tan pequeño necesita estrategias especiales para lograrlo.
Eso es precisamente lo que ha conseguido David Nadlinger, un fotógrafo que ha logrado capturar capturar una imagen que revoluciona el cómo vemos la materia, lo ha logrado tras “atrapar” un átomo de estroncio (Sr) entre dos campos electromagnéticos y “bombardeando” el átomo con láseres de fotones de gran energía.

De esta forma, el átomo consigue absorber la energía de los láseres, y re-emitir la energía en forma de fotones de luz visible lo suficiente para lograr capturarlo en fotografías de larga exposición. En la fotografía logran observarse los electródos que generan el campo electromagnético, el cual hace que el átomo quede prácticamente inmóvil en el vació y en medio de estos, que estan separados por 2 milímetros, se ve un pequeño punto violeta.
Este punto es la luz emanada por el átomo. Esta fotografía fue tomada en Agosto de 2017 en la Universidad de Oxford, y sin duda se convertirá en uno de los hitos de la ciencia mas impresionantes y bellos jamás logrados.
